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El poder de las redes

La lectura que nos atañe en este post hoy es «El poder de las redes», escrita por David de Ugarte. Viene con instrucciones, para especificar que es libre para prácticamente cualquier uso que se le quiera dar, otorgándole la mayor libertad posible al conocimiento.

El libro empieza narrando la historia desde la mitad del siglo XIX hasta la actualidad, utilizando como ejes las redes bajo las que ha ido evolucionando la humanidad. Proporciona una visión con más sentido de la que podríamos poseer, sólo teniendo en cuenta los hechos y las motivaciones para que éstos sucedieran. Resulta revelador re-descubrir el relato histórico que conocemos a través de las topologías de red.

La historia a través de las topologías de red

topologias_de_red

En resumen sería algo así: redes de postas (red centralizada), tiempos de las monarquías absolutas, los monopolios reales y el estado confesional. El modelo de estado al que darán lugar los partidos de la revolución francesa será igual de centralista.

El telégrafo y las agencias de comunicación (red centralizada), y las multinacionales, requirieron un aspecto técnico, con respecto a la red centralizada. Una mayor cantidad de nodos, necesita de una estructura con muchos nodos centralizados (red descentralizada). Bajo este tipo de red, se instauró la unión y mestizaje de intereses económicos y sociales de Francia, Reino Unido y Estados Unidos, que daría impulso posteriormente a la democracia representativa y a la globalización.

Finalmente, la red distribuida apareció cuando el sistema adolecía de la libertad necesaria para la ciencia y la creatividad, que eran frenadas bajo un modelo descentralizado. Tras la construcción del primer ordenador (Colossus, Alan Turing), Paul Baran y ARPANet, el movimiento estudiantil 1968 en Estados Unidos, la época de Bell o IBM, en 1969 Whitfield Diffie, el primer hacker de la era de la información. Posteriormente, el software libre, con su iniciador Richard Stallman, dando lugar a las licencias GNU, GNU-Linux, que son la base de la propiedad libre en desarrollo distribuido de la historia.

Empieza a forjarse la ética hacker, que representará una forma de organización alternativa (similar a la de los científicos), un sistema de incentivos que cuestiona la propiedad intelectual y la propia topología de la información imperante (descentralizada). Una ética que ha determinando una nueva forma de concebir el trabajo similar a los tiempos de la academia.

El PC e Internet son las formas que, bajo la estructura distribuida, toman la informática y la transmisión de datos. Pero si hay algo poco inocente es la estructura de la información. La topología aporta valores. Como bien analiza Himanen, el movimiento hacker desarrollará una ética del trabajo basada en el reconocimiento, y no en la remuneración, y una ética del tiempo en la que desaparece la división calvinista entre el trabajo entendido como castigo divino y el tiempo «libre» asociado al gozo.

Blogsfera, ciberturbas, ciberactivismo

Como decíamos, la forma en la que la información llega a los ciudadanos, había pasado por las postas, para luego fuera el telégrafo y a continuación los medios de comunicación masivos, los que ejercieran poder gracias a ser los dueños de lo que trasciende. Esta propiedad, influye en el poder, en los políticos, en los gobiernos, pues alineándose o no pueden repercutir positiva o negativamente en el devenir electoral bajo democracias representativas, o dictaduras.

La red distribuida, tras Internet y el PC, dio lugar al primer medio de comunicación distrubido: la blogsfera. No es, por tanto, un mero medio de comunicación en conjunto, sino un lugar bajo el que aprender, deliberando, interactuando. Es una forma libre de ser, sin filtros ni jerarquías, y en constante revisión. Además, potencia lo que nos define, permitiendo, incrementando y mejorando relaciones entre pares

Como si de una metáfora de lo descubierto por Diffie se tratara, las nuevas tecnologías de la información (Internet, los PC’s móviles, blogs), han supuesto una escape al enjaulamiento de información que llevan a cabo los medios de comunicación y los estados.

Los equilibrios internacionales se modifican sin estar en posesión exclusiva, como ocurría bajo una red centralizada o descentralizada únicamente, cambiando el mapa del mundo. Al igual que cambiaron las realidades de Serbia hasta Ucrania, desde Kirguistan hasta Bieolorrusia, Kuwait, Egipto o el Magreb, entre otros países.

Bajo este contexto surgen en ocasiones, por motivos distintos pero en cierta medida “traumáticos”, las ciberturbas. Su definición:

Es la culminación en la movilización en la calle de un proceso de discusión social llevado por medios electrónicos de comunicación y publicación personales en el que se rompe la división entre ciberactivistas y movilizados.

Como ejemplos, podemos nombrar el 13-M, los disturbios franceses de noviembre de 2005, o el macrobotellón español en 2006. También, las protestas en Túnez, que siguieron con la inmolación de un licenciado que protestaba desesperado por no poder mantener su negocio en la calle.

Y es que, el ciberactivismo nos pertence a todos, que cualquiera que publique en un blog, un foro, pretendiendo que los demás lo lean y avisen a otros, o enviando un e-mail o un SMS con la esperanza que reenvíen a su lista. No es necesario que sea para denunciar nada concreto, escribir un post anunciando un libro que se va a publicar, por ejemplo, es ciberactivismo.

Contexto actual: libros de caras, identidad y pluriespecialistas

No todo es, ni mucho menos, ciberactivismo y blogsfera en Internet, según lo que expuesto en párrafos anteriores. Los libros de cromos, con Facebook y Twitter erigidos como máximos exponentes, han “erosionado el rol político de los blogs”. Encarcelaron y centralizaron el movimiento 15M, faltos de hábitos de deliberación. La adhesión y la falta de persistencia en la interacción distribuida (que generan identidad), provocaron que no surgieran programas comunes de peso y, el movimiento, fuera diluyéndose. No es fruto de la casualidad.

Las grandes compañías (Google, Facebook, Apple) y los estados descubrieron hace unos años la forma de conseguir que “los usuarios se olviden del navegador, ese peligroso botón de todo lo demás, que opone tan difícil obtener rentas extraordinarias y obliga a innovar continuamente”. La Web 2.0 ha pasado en 10 años, de la incipiente blogsfera, red distribuida, a la aparición y consolidación de los libros de caras, con la cultura de la adhesión y el centralismo por bandera. Casos como el iraní, en el que el gobierno tuvo serios problemas para acallar a los blogs disidentes, demuestran la fortaleza que tiene una red distribuida para el mundo del swarming y la libertad para los ciudadanos respecto a los gobernantes.

vivir y comunicar en red supone previamente aceptar y vivir en diversidad.

Diversidad intrínseca a una red distribuida, pues vivimos en un momento en e que:

Es fácil pasar de la competencia por privar a otros a la competencia por empoderarles; de la épica del caudillo a la lírica del mumi.

Y es que, pese a que vivimos una época en la que se venera el especialista, nuestra mente por naturaleza está en pleno apogeo cuando la volvemos a muchas cosas. Los mapas del mundo se modifican, lo físico se disipa y es tiempo de cartógrafos, pluriespecialistas, capaces de pensar desde la lógica de la abundancia, desde la diversidad, desde “lo que vendrá”, pues el futuro influye más en el presente que el pasado.

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2 pensamientos en “El poder de las redes

    1. Juan Autor de la entrada

      Fue un gran aporte, aún conociendo los grafos de Baran, repasar la historia con las topologías de red como marco, es iluminador y ayuda a contextualizar mejor. Aunque Facebook y Twitter entraron capturando a muchos para convertirlos en usuarios, la blogsfera goza de buena salud.

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